El ambiente como concepto integrador. La idea de calidad de vida.

El ambiente como concepto integrador. La idea de calidad de vida.

La noción de ambiente se refiere al entorno natural, modificado en diverso grado, por las actividades humanas. Se procura definir en ésta noción, un espacio cuya esencia es la ocupación que el ser humano hace de él, y que por esa misma ocupación, es susceptible de ser transformado hasta el límite de alterar sus características naturales. La calidad de vida puede definirse como: la capacidad que posee el grupo social ocupante de satisfacer sus necesidades con los recursos disponibles, en un espacio natural dado.

Ocupación y explotación del suelo

El ambiente aparece definido por el desarrollo básico de dos tipos de acciones generalmente simultáneas y concomitantes que transforman los elementos naturales, el suelo, el aire y el agua: la ocupación y la explotación. La ocupación supone una instalación humana relativamente permanente, que establece un ciclo complejo de utilización de recursos y de generación de desechos. La explotación significa una transformación de materia prima y, asimismo, una generación de desechos. Todo asentamiento humano comporta en sí, la interacción compleja de tales acciones de ocupación y explotación, y extensivamente, el espacio territorial es el resultado del desarrollo histórico de las mismas.

Utilización de los recursos. Noción productiva y noción ecológica.

Se ha visto ya que la calidad de vida aparece definida entre otras cosas, como la disponibilidad de recursos de un área dada; así como que las acciones fundamentales de transformación del ambiente ocupación, explotación, se verifican sobre los elementos naturales caracterizados como un sistema de recursos. De este modo aparece como uno de los aspectos esenciales de la problemática ambiental, la utilización del sistema de recursos. La óptica ambiental procura que dicha utilización se realice según criterios crecientes de racionalidad. Desde el punto de vista productivo, la utilización de recursos debe tener en cuenta el mediano y largo plazo: el agotamiento, el costo y el tiempo de las reposiciones. Para la perspectiva del planeamiento ambiental, resulta importante conjugar adecuadamente el modelo de crecimiento económico con una estrategia de preservación de las reservas de los recursos ambientales.

Desde el punto de vista ecológico, la utilización de recursos debe incluir el análisis de tope de transformaciones que admiten los ecosistemas sin que se produzcan deterioros irreversibles e indeseables. Este aspecto es particularmente significativo, por cuanto toda estrategia de desarrollo implica, según la experiencia de otros países, costos, ambientales, que en todo caso, deben minimizarse. La consecución de éste objetivo tropieza con un escaso desarrollo de las ciencias ecológicas en relación con las transformaciones de nivel territorial. Ambas nociones, la productiva y la ecológica, requieren a su vez ser compatibilizadas, para optimizar la ocupación y explotación sin infringir umbrales básicos del equilibrio de los ecosistemas. Este tema, por distintas razones, resulta relevante tanto en la consideración de la problemática rural como en la discusión acerca del control y ordenamiento de las grandes aglomeraciones urbanas.

Problemática de los asentamientos. Ambiente urbano y relación con el soporte natural.

La noción de asentamiento humano identifica a toda ocupación relativamente concentrada y especializada del territorio. La localización, el tamaño y la función son parámetros que permiten tipificar los asentamientos, superando la dicotomía rural urbana. Desde el punto de vista territorial, la problemática ambiental de los asentamientos está referida al tipo de estructura de ocupación territorial que configura o no tal dic0tomía. La distribución equilibrada de los asentamientos humanos sobre el territorio nacional, es un factor preponderante para la factibilidad de un desarrollo socioeconómico integral, que supere las desigualdades regionales crónicas del país y haga posibles oportunidades similares de calidad de vida para todos los habitantes, cualquiera sea su región de residencia y trabajo.

La problemática ambiental básica en los ambientes urbanos radica en la relación del asentamiento respecto de su soporte natural. Este puede sufrir transformaciones, en muchos casos reversibles y de imprevisibles consecuencias. por efecto de las perturbaciones del medio superposición indeseable de usos del suelo, conversión descontrolada del suelo rural en urbano, agotamiento y contaminación de agua potable, saturación de la capacidad de drenaje y depuración de suelos y cauces, contaminación del aire, etc. Por lo tanto, tal problemática implica entre otros aspectos inherentes al ordenamiento de usos del suelo, al control en la utilización de recursos y generación de desechos respecto del medio y a la regulación del crecimiento urbano. Sin embargo, la problemática ambiental urbana no se agota en las características internas de cada asentamiento. Esta también vinculada con los rasgos de otros asentamientos, las relaciones entre ellos y especialmente con los atributos de su área de influencia. En éste sentido, es importante destacar el rol regional y/o nacional de los asentamientos humanos ya que, a partir de él, es posible consolidar o desarrollar una distribución homogénea de la población y la producción o, por el contrario, agudizar los procesos de concentración demográfica y económica que vienen perturbando históricamente la configuración territorial del país.