COP 30 en Brasil: un encuentro decisivo para enfrentar el cambio climático

COP 30 en Brasil: un encuentro decisivo para enfrentar el cambio climático

El cambio climático se está haciendo sentir en cada punto del planeta. Por eso, la trigésima Conferencia de las Partes (COP30) que se realizará en noviembre de 2025 en la ciudad de Belém (Brasil) es de carácter urgente. Delegaciones de 198 países buscarán negociar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que están provocando temperaturas récord, sequías prolongadas e incendios forestales en todo el mundo. 

El principal desafío pasará por hacer que las promesas y compromisos asumidos por los estados se transformen en certezas. Además, será necesario discutir cómo adaptar aquellas localidades donde residen las poblaciones más vulnerables del planeta y cómo acelerar una transición justa hacia energías limpias y sostenibles. 

Cabe destacar que el lugar elegido para realizar la conferencia, en la Amazonia, no es casual. Ya que se trata de una región clave para la estabilidad climática global debido a que “el pulmón del planeta” se encarga de regular las lluvias, capturar enormes cantidades de dióxido de carbono y garantizar la conservación de la biodiversidad del lugar. 

Sin embargo, en la actualidad, actividades humanas como la deforestación, la expansión agrícola y la minería están poniendo en jaque a la selva amazónica. Es por eso que la elección de Belém como sede pretende enviar un mensaje claro: proteger la Amazonia es indispensable si se quiere combatir el cambio climático. 

Belém: una ciudad azotada por el cambio climático y sus consecuencias

La ciudad de Belém se encuentra ubicada en la desembocadura del río Amazonas. Por su posición, sirve de nexo entre la biodiversidad de la región y el resto del mundo. Pero por este mismo motivo, es una localidad que vive en carne propia los problemas derivados de las actividades humanas y el cambio climático.  

Realizar la conferencia allí busca que los asistentes puedan ver de primera mano los impactos de los eventos climáticos extremos y las soluciones que hace falta implementar para enfrentarlos. El compromiso de Brasil, como país anfitrión, quedó vigente cuando eligió adelantar la cumbre a los días 6 y 7 de noviembre para que pueda haber debates técnicos una vez terminada la conferencia. 

La expectativa es que la COP30 sea un verdadero punto de inflexión para la implementación efectiva del Acuerdo de París. Brasil busca resaltar los programas de energías renovables, biocombustibles y agricultura de bajo carbono como una manera de contrarrestar las críticas que ha recibido por los altos niveles de deforestación en su territorio. 

Además, presentar resultados concretos en Belém servirá para reforzar su papel de liderazgo internacional y recuperar la tradición ambientalistas que habían tomado tanto en la Cumbre de Río de 1992, como en la Río+20 de 2012. De esta manera, Brasil pasaría de ser señalado como parte del problema a ser parte de la solución.

Amazonia en peligro

El hecho de que la cumbre se celebre en plena Amazonia también es importante. En 2024, la región colombiana de esta selva perdió ¡más de 77 mil hectáreas! En Brasil, mientras tanto, la deforestación y los incendios forestales arrasaron grandes extensiones de territorio. Estos datos, provistos por organizaciones ambientalistas como Greenpeace, han generado un gran debate sobre si es realmente posible cumplir la meta de deforestación cero antes de 2030. 

En este contexto, que la COP30 se lleve a cabo en Belém servirá para exigir compromisos más estrictos y mecanismos de control más efectivos. Además, los países que comparten la selva deberán demostrar que son capaces de equilibrar el desarrollo económico con la conservación de uno de los ecosistemas más importantes del planeta.

Hora de rendir cuentas

Uno de los puntos centrales de la conferencia será la revisión de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC). Cada país deberá mostrar en qué medida ha cumplido lo prometido en el marco del Acuerdo de París. Sin embargo, es importante destacar que, de acuerdo con los informes científicos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), las actuales contribuciones no alcanzarían para limitar el calentamiento a 1,5 grados centígrados. 

Por este motivo, se espera que las naciones participantes eleven sus niveles de compromiso, ajustando sus políticas públicas para que finalmente exista una reducción más acelerada de las emisiones de gases contaminantes en sectores clave como la ganadería, la industria, el transporte y la agricultura.