Estrategias y desafíos actuales para la protección del jaguar en Colombia

Estrategias y desafíos actuales para la protección del jaguar en Colombia

El Ministerio de Ambiente ha instituido la estrategia denominada «En la piel del jaguar», cuyo fin es despertar la sensibilidad pública respecto al valor y el amparo que requiere esta especie. El ejercicio propuesto invita a visualizarse dentro de la fisonomía de este animal, adoptando una postura cuadrúpeda, una estatura menor pero mayor longitud y habilidades como la visión nocturna o el aseo mediante una lengua espinosa, a pesar de su gusto por nadar. Se plantea la idea de disfrutar el entorno natural en diversas regiones colombianas, como la Amazonia o el Caribe, y sentir el placer de afilar las garras en los árboles, para luego confrontar la brutalidad de recibir un disparo en la cabeza y morir sin duelo alguno. Este escenario hipotético resume el objetivo del lanzamiento realizado el pasado 13 de junio, buscando coordinar a la sociedad para enfrentar los peligros que acechan al felino, vital para los ecosistemas en 18 naciones, especialmente tras el reporte de la Fiscalía sobre la cacería de siete ejemplares en Colombia por represalias recientes.

El estado de vulnerabilidad del jaguar

Organizaciones ambientalistas como Greenpeace Colombia siguen de cerca las estadísticas de WWF Colombia, que revelan un panorama alarmante al indicar que solo subsisten 16.500 individuos en el país y que casi la mitad ha desaparecido de su rango original, mientras que en naciones como Uruguay y El Salvador ya se han extinguido. Debido a que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza cataloga a la especie como Casi Amenazada globalmente y Vulnerable a nivel local, el gobierno ha decidido impulsar su visibilidad mediante esta campaña, en el contexto de la firma del Pacto Nacional por la protección y coexistencia con el jaguar, el cual pretende renovar el Programa Nacional para la Conservación de los Felinos.

La participación comunitaria como eje central del acuerdo

A este pacto se han adherido organizaciones no gubernamentales, entidades de investigación, la Policía Nacional y corporaciones regionales, pero el enfoque principal recae sobre las comunidades locales que recibirán el mensaje directamente en sus territorios. La ministra de Ambiente, Susana Muhamad, quien lidera el proyecto, aclaró que, aunque es necesario concienciar a toda la población colombiana, resulta prioritario sensibilizar a quienes cohabitan en los corredores del felino para fomentar su cuidado y desmentir la creencia de que estos animales atacan a las personas.

Las acciones técnicas, legales y de asistencia inmediata

Para materializar los objetivos, se ejecutarán capacitaciones con la Fundación Panthera Colombia para mejorar la respuesta técnica de las corporaciones regionales ante conflictos entre humanos y felinos, además de iniciar el proyecto GEF Jaguar, enfocado en restaurar corredores ecológicos y acordar pasos seguros en fincas del Magdalena Medio y la Amazonía. Adicionalmente, el Ministerio se declaró víctima en el proceso penal por la muerte de dos jaguares en Ituango para defender los derechos ambientales colectivos y garantizar justicia y no repetición, sumado a la habilitación de la Línea Jaguar (3133463676), un canal de atención coordinado para que las comunidades reporten avistamientos y reciban asistencia técnica inmediata en lugar de tomar acciones violentas.

Las causas estructurales de la amenaza y la pérdida de hábitat

La campaña trasciende el valor simbólico ancestral del jaguar como hijo del sol y la noche, enfatizando sus servicios estratégicos en el control de plagas, la seguridad alimentaria y el cuidado del agua, los cuales peligran por el desconocimiento generalizado. Diana Stasiukynas, investigadora de Panthera Colombia, señala que la expansión agropecuaria, la minería y la tala degradan el hábitat, impidiendo que los felinos cuenten con los 100 kilómetros cuadrados necesarios para vivir, lo que fragmenta sus poblaciones, causa problemas genéticos y aumenta los encuentros conflictivos con los humanos.

El conflicto por depredación y el mercado ilegal de partes

Stasiukynas detalla que otra gran amenaza es la caza indiscriminada motivada por el miedo infundado a ataques humanos o por represalias cuando un jaguar, siendo oportunista, depreda ganado, lo que lleva a los dueños a eliminar a cualquier felino cercano. Por su parte, Juan Fernando Patiño, de la iniciativa Conexión Jaguar de ISA, agrega que el tráfico ilegal está en auge debido a la demanda de colmillos, pieles y garras como sustitutos de partes de tigre en la medicina oriental. Tanto Patiño como Sandra Valenzuela, directora de WWF Colombia, coinciden en que la educación y la sensibilización son fundamentales para que la ciudadanía rechace el tráfico, comprenda la importancia ecológica de la especie y adopte medidas de manejo sencillas que permitan una convivencia pacífica.