La comunidad biótica 

La comunidad biótica 

En la persona junto a los taxismos reflejos, las pulsiones y el aprendizaje primario se dan formas superiores valorativas espirituales y teóricas cognitivas, que distinguen y caracterizan el accionar de las poblaciones humanas en su ambiente. Con las posibilidades y peligros que esta mayor independencia y autonomía acarrean. La conducta social se caracteriza por la manifestación de redes comunicacionales, jerarquías de dominio y aprendizaje y equilibrio entre conductas contradictorias como se dan entre competición y cooperación, agresividad y pasividad, agregación y aislamiento, etc. Estas conductas sociales no son patrimonio exclusivo de las poblaciones humanas, aunque en ningún caso alcanzan el alto nivel de complejidad que adquieren en las relaciones y comunicaciones interpersonales no mediáticas y mediáticas.

La comunidad biótica se define como la reunión de poblaciones que viven en un área con transformaciones metabólicas acopladas, constituyéndose estas comunidades bióticas en las partes vivas de los ecosistemas. Hay comunidades bióticas mayores más autónomas, cuya existencia solo depende de los ingresos externos de energía y comunidades bióticas menores cuya existencia depende en mayor o menor grado de las agrupaciones vecinas. Las comunidades poseen unidad funcional precisa, corriente de energía característica y composición de especies estable, aunque puede haber reemplazo de poblaciones sin que se alteren las características principales de esa comunidad. En cada biocenosis son algunas especies o poblaciones las que tienen mayor influencia en mérito de su número de organismos, tamaño o actividad: son dominantes ecológicas aquellas especies o poblaciones que controlan gran parte de la corriente de energía.

La dominancia ecológica humana se amplía debido al uso creciente de exoenergía, dominancia que estaría deteriorando las propias condiciones de existencia de las poblaciones humanas. La lengua francesa utiliza una misma palabra para decir el tiempo que pasa y transcurre, Time, Zeit, y el tiempo que hace, weather, wettwe, debido al clima y a lo que los antiguos denominaban los meteoros. Hacia el segundo, hoy en día, se inclinan nuestro dictamen y nuestras inquietudes, porque nuestro conocimiento industrial interviene quizás de forma catastrófica en esa naturaleza global de la que los mismos antiguos pensaban que no dependía de nosotros. Hoy, podemos afirmar que depende también de nosotros y nosotros dependemos, para nuestra vida, de ese sistema atmosférico, cambiante, inconstante pero bastante estable, determinista y aleatorio, dotado de períodos cuyos ritmos y tiempos de respuesta varían enormemente.

¿Cómo hacemos que varíe? ¿Qué graves desequilibrios se producirán, qué modificación global cabe esperar, para el conjunto del clima, de nuestras actividades industriales y capacidad técnica crecientes que vierten en la atmósfera millares de toneladas de óxido de carbono y de otros desechos tóxicos? Por el momento, no sabemos valorar las transformaciones generales a semejante escala de tamaño y complejidad, “pero sin duda y sobre todo ni siquiera sabemos pensar las relaciones entre el tiempo que pasa y el tiempo que hace: una sola palabra para dos realidades que parecen heterogéneas” “Ante la ignorancia temporal de las respuestas a estas cuestiones, la prudencia y las políticas preguntan: ¿Qué hacer? ¿Cuándo? ¿Cómo y qué decidir? en primer lugar ¿Quién decidirá?»

El análisis de las comunidades se realiza por zonas y por gradiente. El estudio por zona clasifica los distintos tipos de comunidades y el análisis por gradiente ubica a las poblaciones en un cje ambiental uni o multidimensional según eficiente de frecuencia. distribución y similitud. La diversidad de las especies en la comunidad aumenta por las especies raras no dominantes que están en número mayor. El índice de diversidad de especies resulta de la razón entre el número de especies y los valores de importancia (número de individuos, biomasa, productividad, etc.).

Los esquemas para graficar las comunidades pueden ser:

a) De estratificación vertical.

b) De zonación horizontal.

c) De actividad periódica.

d) De cadenas y redes de alimentos.

e) Reproductivos.

f) Coactivos de competición, antibiosis, mutualismo, etc.

g) Estocásticos.

Las zonas de transición o intersección entre dos comunidades (Bosque Pradera) se denomina ecotono. En estos ecotonos hay organismos pertenecientes a las comunidades que se entrecruzan y propios, con tendencia al aumento de la biodiversidad y a la densidad poblacional que se denomina efecto del borde. Las interacciones entre las poblaciones de diversas especies, denominadas relaciones interespecífica, se clasifican en relaciones de neutralismo, competición directa o indirecta, amensalismo, parasitismo, predación, comensalismo, protocooperación y mutualismo simbiótico. Como se puede observar entre los componentes bióticos de los ecosistemas, productores y consumidores se establecen relaciones intraespecíficas e interespecíficas con rasgos de neutralidad, ayuda y explotación. Las relaciones de ayuda unilateral o mutua predominan en las poblaciones de la misma especie y existen en todos los niveles de las relaciones interespecíficas, lo que desautoriza a los antiguos y nuevos defensores del darwinismo social obsesionados e interesados en trasladar a la sociedad humana las formas más agresivas de la competencia, la predación y el parasitismo.

 “La idea de la evolución, que Spencer expone en forma general en su obra Primeros principios’ fue extendida por él al campo de la biología, la psicología, la sociología y la ética. La conciencia concreta principal que estudia las leyes vigentes en estas esferas sociales es la biología… Un rasgo esencial de la sociología de Spencer es la asimilación de la sociedad a un cuerpo vivo, la consideración de la sociedad como un organismo que surge y se desarrolla por vía natural”. La competencia, la explotación, la opresión serían fenómenos naturales que se originan en la lucha por la existencia. El mercado como panacea que todo lo resuelve, el fin de lucro y la máxima ganancia como objetivos principales, la competencia, y el menor costo de producción sacrificando valores vitales, estéticos y éticos como sinónimo de eficacia para la mayor concentración de riqueza, parecen ser los únicos principios económicos posibles para la política económica que actualmente gobierna el mundo y que parece abrevar en el organicismo biológico. La diferencia radica, en que, para los autores del siglo pasado, este organicismo biológico resultaba de la especulación teórica, mientras que para sus actuales defensores este pensamiento se origina en fuertes vínculos con intereses de pequeñas minorías. Las poblaciones humanas se organizan en grupos sociales primarios y secundarios que se diferencian por ser endo o exogrupos, grupos de pertenencia o referencia, grupos sujetos o sometidos, etc.